La practicidad tiene nombre: Carola Baeza

La practicidad tiene nombre: Carola Baeza

¿Conocéis a alguien capaz de comprar una mesa y destornillador en ristre, acoplarle unas ruedas para trasladarla a la terraza con más facilidad? ¿Alguien que tenga sus collares perfectamente ordenados detrás de un cuadro hecho a medida que los oculta? ¿Conocéis a alguien que haya forrado igual todos los álbumes de fotos para que luzcan más bonitos en las estanterías? ¿Conocéis a la practicidad, el perfeccionismo y la planificación hecha persona? Yo no sólo la conozco, sino que es una gran amiga, es una Toda y su nombre es Carola Baeza. A ella no le da ninguna pereza hacer este tipo de cosas. ¡Realmente todo este tipo de detalles,  son una inversión en innovación que le van a facilitar su organizada vida o se la van a hacer más agradable porque han conseguido su objetivo estético!

Conocí a Carola hace muchísimos años. Ella hacía gimnasia rítmica y competía a nivel nacional. Yo, que nunca he sido muy habilidosa para los deportes, entrenaba a nivel «preparativo». Carola no me conocía, pero yo a ella perfectamente. Seguía con total admiración todos sus entrenamientos. Ella tenía una forma de moverse en el tapiz muy peculiar, con una gran curvatura en su espalda y las manos en forma de cuña. Ya de niña, apuntaba su gran personalidad. Los movimientos de Carola eran estudiados, buscaban el perfeccionismo. Como no podía ser de otra manera, se exigía cada día más para dar lo mejor de sí. La entrega de Carola en todo lo que hace es absoluta.

Tuvieron que pasar muchos años para que Carola y yo, nos encontrásemos y empezásemos a compartir nuestro tiempo. Fue en la adolescencia y más tarde en nuestra primera juventud cuando realmente establecimos los lazos que han hecho que ahora seamos íntimas amigas. En aquella época compartíamos no pocas noches de estudio debajo del póster del Príncipe Felipe, que combinábamos con macro-juergas nocturnas. «Sagradina» en su infancia, fue otra de Las Todas que también pasó por la experiencia norteamericana antes de empezar su carrera de Económicas. Más tarde completaría su formación con un Erasmus en Suiza. Físicamente Carola era una niña super resultona. Su porte, hoy en día, no ha cambiado en absoluto. Su educación postural, su manera de moverse, su tipazo con un trasero envidiado por cualquier mujer y su pelo fuerte, brillante y esmeradamente cuidado, la convierten en una mujer muy atractiva, que no se deja «cazar» y vuela libre.

Yo me precio de conocer muy bien a Carola. Para mi, es todo un honor, ser de las personas que se benefician de la amistad de ese grandísimo corazón que hay debajo de esa manera directa de decir las cosas. Esa poca asertividad de Carola no todo el mundo la entiende, pero ella es clara y concisa. Esta Toda es la persona más sincera que he conocido. Nunca, nunca escucharás algo de la boca de Carola que no piense de verdad, intentará no hacerte daño al decírtelo, pero te lo dirá…por supuesto,si con eso cree que está haciéndote bien. Hay gente que no le gusta que le digan las verdades a la cara, cuando ella lo detecta, lo respeta mucho y deja distancia, para no entrometerse.

Si os dais cuenta, su comportamiento con los amigos es como el de una madre. ¡Y es que es así! La virtud que más destaca en Carola es que es una magnífica madre, dedicada y entregada a sus hijos. Lo más importante de su vida. No hay nada que Carola, deje de hacer por sus hijos. Cuando de ellos se trata, no existe ni la pereza, ni el cansancio, ni cualquier otro evento que le impida hacer lo que debe hacer y en el momento que lo debe hacer. Es capaz de sacrificar cualquier cosa por ellos, porque se lo pidan o porque ella crea que lo necesitan. Es capaz de cambiar sus planes, teniendo en cuenta que eso en Carola es una auténtica hecatombe, su cerebro puede llegar a «sofronizarse» ya que la planificación a largo plazo es una de las máximas de su vida. Es capaz de hacer kilómetros para que ellos estén donde quieren estar o donde deben estar. Capaz de meter horas en la cocina para hacer ricas tartas y platos deliciosos que compartir con ellos. Capaz de ponerse los esquís a temperaturas infernales sin gustarle en absoluto esquiar. Capaz de educar, de amar, de dar ejemplo, de conversar , mimar, animar y consolar. Carola es como esa madre del juicio de Salomón, capaz de sacrificar lo que haga falta por el bien de sus hijos. Son 2 niños preciosos, Nico de 10 años y Alfonso,  ya todo un adolescente. Los dos adoran a su madre.

Carola, para mi, es la muestra de que todos podemos dar más de nosotros. El truco: Organización y planificación. Ella lo mismo cocina una tarta de pera y chocolate, que pinta las paredes de su casa, que compra la bolsa de basura del mismo color que el cubo, que cumple sobradamente con los compromisos de su vida profesional….Ahora si, no esperéis de Carola que sueñe en ideales utópicos e irrealizables. Si hay gente con los pies en el suelo, a mi gran amiga le pusieron debajo una zanja y se los enterraron a unos metros de profundidad. Para Carola en la vida todo tiene que tener una explicación lógica y si ella no la entiende la pregunta, pero no se quedará sin respuestas.

Carola en definitiva es una mujer independiente y «echada palante». Como pasa muchas veces, Carola no comió perdices al final de su matrimonio y siendo sus niños muy pequeños supo afrontar con valentía la situación que se le presentó y que le dio un vuelco a su vida. Con un «par de ovarios», aprendió de sopetón a asimilar el golpe encajado, y su nueva situación, en soledad, con 2 pequeños a su cargo. Las típicas cosas que yo le pido a mi marido que haga por mi, Carola aprendió a encararlas sola, desde poner unas cadenas al coche hasta hacer bricolaje en casa. Siempre ha contado con el apoyo de su familia, sobre todo con el de su hermana Vica, su madre y su padre por el que siente predilección al igual que sus Alfonso y Nico.

Yo la quiero un montón y la admiro muchísimo. Como siempre orgullosa de ser todista… y tu. Eres todista?

Belén Portolés: A ro ro, «mi Belén»

Belén Portolés: A ro ro, «mi Belén»

Ya me lo avisaron. Me lo avisaron por varias partes.

-«Te estás metiendo en un berenjenal»- Me han dicho algunas personas que conozco.

-«Una vez que has comenzado tienes que escribir sobre todas, y hay algunas «más complicadas» que otras»

En absoluto creo que ninguna de mis amigas sea complicada. Además, cuando conoces bien a la gente, es sencillo que fluyan las palabras que las describen. Lo que si es verdad, es que hay cierta complejidad a la hora de escribir sobre Las Todas. Ésta viene dada porque hay muchas de ellas que han tenido vidas intensas con situaciones inesperadas, a veces tristes, a veces incluso dramáticas. Este tipo de situaciones, cuando eres niño, siempre piensas que le pasan a otros. Cuando escribes sobre una persona no puedes obviar hechos importantes dentro de su vida, ya que estas circunstancias son realidades que la conforman, pero es complicadísimo tocar el tema con delicadeza para no remover el pasado, no herir a nadie y tampoco caer en la sensiblería facilona.

Y esto me pasa con Belén. Ella es una Toda desde siempre. Estudió en el Colegio Británico y empezamos a coincidir cuando salíamos por las tardes a «Oh de Bailar», «Yuppies» o «Green». Enseguida entablamos amistad. Belén era una niña muy popular en aquella época. Tenía una maravilla de «tipín», una melena rubia naturalmente rizada y una sonrisa siempre dibujada en su cara. Yo la recuerdo con sus 501, su jersey atado al culo y su pañuelo en la cabeza a modo de diadema. Porto era una chica admirada por las niñas y pretendida por los chicos. Tengo un «buen amigo», con el que duermo todas las noches, que más de un día la acompañaba a su casa, a pesar de que alguna vez lo atracaron a su regreso.

El secreto de la popularidad de Belén estaba en su alegría. Siempre estaba de buen humor, siempre veía el lado positivo de las cosas y siempre apoyaba a todas sus amigas con una gran sonrisa, aunque el tema fuera preocupante. Esa sonrisa tranquilizadora….Que maravilla!!!!

A veces, Belén nos invitaba a comer a su casa. Unas veces estaban sus padres y otras veces no. Cuando los padres de Belén no estaban, tomaba la varita de mando » La Mary», una chica que trabajaba en casa de Los Portolés desde siempre. Mary es un personaje genial, con un cierto parecido a las hermanas Hurtado, una infantil ingenuidad  y una paciencia infinita que le llevaban a aguantar «carros y carretas» cuando estábamos con ella. A veces, llegábamos a comer y Mary decidía que no estaba por aguantar ese día y nos «espamploneaba» diciendo que no había tomate para los macarrones. Allí siempre intervenía Miguel, el hermano mayor de Belén, que mediaba para que Mary acabase sentándonos a la mesa y sirviéndonos los macarrones con tomate.

Belén crecía, como todas «Las Todas». Belén crecía por fuera a una velocidad normal, pero lo hacía rapidísimamente por dentro. Cuando eres niño a eso no le das importancia. Siendo muy joven, «Porto» era una persona con una riquísima vida interior, con las ideas muy claras y con unas bases religiosas bien cimentadas. Combinaba perfectamente su vida juvenil, sus estudios, salidas y amistades con sus actividades voluntarias y grupos de oración.

Y creció y se casó… y Belén y Tito ¡tenían tantas cosas en común!Compartían escalas de valor, inquietudes y sobre todo muchas ilusiones.

Un día Tito se marchó inesperadamente. Se fue prematuramente en un accidente de montaña. Se fue y de camino al cielo se cruzó con Iñigo que esperaba plácidamente en el vientre de su madre para ver la luz…. y aquello fue un auténtico mazazo para Belén, por supuesto,… y para la familia… y para los amigos… y para los conocidos y…¡Nos quedamos con el corazón encogido!

Yo imaginaba su sentimiento y, recuerdo, que deseaba con todas mis fuerzas que Dios le quitase un poco de dolor y me lo pasase a mi, para que la carga no fuera tan pesada. Creo que se lo llegué a decir a ella muy bajito y al oído, pero realmente creo que Belén no podía oír a su alrededor. Sus preguntas estaban esperando respuestas desde otro sitio y allí es donde tenía puesto el oído.

Os puedo decir, que estoy segura que al igual que yo, muchos de nosotros, veíamos en esos momentos a Belén frágil y desgraciada. Yo tenía ganas de acunarla, a ro ro, cantarle una nana, igual que si fuera un bebé, y dormirla para que cuando despertase hubiera pasado todo… Y entonces pasó… Belén, sin ningún propósito de hacerlo, nos demostró que no era una persona frágil, ¡qué va!, era mucho más fuerte que todos juntos.

La «Porto» tuvo un hecho en su vida muy desgraciado, si, por supuesto… pero Belén es una persona de las más afortunadas que conozco. Tiene una fe, que le hace mirar la vida de otra manera. Sus creencias y su riqueza interior le permiten ser valiente y afrontar las cosas como se le presentan. Acata las decisiones que le vienen dadas y que le va mostrando el destino con una perspectiva siempre positiva. Belén nos dio una auténtica lección cuando todos estábamos compadeciéndonos de su desgracia. Agarró las riendas de su vida, sacó toda su fuerza interior y nos dejó con la boca abierta.

«Porto» hace años se volvió a casar. Pedro es un marido excepcional y un maravilloso padre para Iñigo, Belén y Ana. La vida por fin premió a Belén y a su manera de ser, generosa y entregada. Tiene una familia genial y un trabajo que le llena. Su trabajo ,como no podía ser de otra manera le permite estar cerca de los más desfavorecidos, para ayudar en todo lo que puede.

Belén, gracias por tu «Dios proveerá» en los momentos que más falta me hacen.

Orgullosa de ser «todista»… y tu? ¿Eres todista?

Belén (la tercera empezando desde la izquierda) con parte de Las Todas en el cumple de Berta

Belén (la tercera empezando desde la izquierda) con parte de Las Todas en el cumple de Berta

Ivana Dehesa y la evolución del romanticismo

Ivana Dehesa y la evolución del romanticismo

Siguiendo el criterio que me he impuesto para daros a conocer a mis amigas, osea, el criterio de #voyaescribirsobrequienmedelaganahoy, os voy a hablar de Ivana por aquello de que precisamente anoche se estuvo metiendo conmigo por whatsapp y le amenace con afilar mi pluma y vengarme en este blog.

Ivana, es una de las amigas del grupo de más antigüedad y no me refiero a su edad precisamente, yaes la misma que la mía,  una edad estupenda. Lo de la antigüedad viene porque Ivana fue una de las alocadas adolescentes que formaron el núcleo del grupo que luego se fue agrandando hasta formar «Las Todas».

Cuando yo la conocí, hace unos cuantos años ya, las dos llevábamos uniforme gris y coletas. En aquella época, Jesús María estaba sito en la Avenida Goya y el comedor del colegio olía siempre a pollo con «diplodocus»; así llamaba yo a la parte negra que sale cuando se cocina el ave con sus vísceras. En sexto de EGB, trasladaron a mi padre a Madrid. Ivana cuenta que las monjas me paseaban como un trofeo por las clases, cuando venía a Zaragoza de visita. Realmente creo que estuve en aquella época dos veces en el colegio, al cual mis padres me llevaban porque me hacía ilusión volver a ver a mis amigas, pero Ivana tiene el don de la exageración, entre otras características de su personalidad.

Divertida cuando sales con ella, graciosa cuando habla y buena amiga como la que más, hemos crecido juntas y hemos alcanzado un grado de complicidad que muchas veces se ha traducido en entendernos con una sola mirada. A mi vuelta de Madrid con 15 años las dos eramos unas adolescentes en un colegio mixto lleno de novedades. Ivana se había convertido en una niña guapísima y superpopular entre los chicos, a los que partía el corazón ya que fue siempre mujer de un sólo «pipiolo».

Tenía un novio en el cole, que la paseaba en moto por Zaragoza. A las amigas nos daba la sensación de que llevaban toda la vida saliendo. Posiblemente fueron sólo 7 meses pero en aquella época era una eternidad durar eso con un chico. Ivana era una romántica empedernida. Se veía casada superjóven, de blanco, trayendo al mundo una caterva de hijos ideales y formando un hogar perfecto. De hecho todas la veíamos así.-» Será la primera en casarse, será la primera,…»- decíamos «Las Todas».

Tenía como modelo de belleza a Isabel Preysler y guardaba alguna foto en su casa. Yo conviví mucho con Ivana y su estupenda familia, incluso llegué a irme unos días de vacaciones con ellos algún verano. Su casa ha sido siempre el típico sitio al que acudir, porque sus padres estaban encantados de tenernos allí, además como su prima Cristina (otra de Las Todas que no tardareis en conocer) vivía en el mismo edificio era un lugar perfecto de reunión. De allí tengo algunos recuerdos, como las fotos de la boda de sus padres en las que Chitina, su madre, me tenía enamorada vestida con un precioso abrigo blanco con capucha de piel, que luego fue mi inspiración cuando decidí casarme en invierno.

Fue tal la admiración que Ivana despertaba en mi grupo como persona carismática a la que todas queríamos parecernos, que cualquier cosa que ella hacía o se ponía eran un punto de inspiración para las demás. En especial recuerdo sus envidiados pantalones pitillos de rombos de La Almendra. Belleza clásica, mona y estilosa, nos rompió los esquemas cuando volvió de EEUU de estudiar COU con algún kilo de más y un toque hippy, que no acertabamos a entender. Poco a poco la fuimos recuperando tal y como ella era antes de irse, pero mientras estuvo fuera, yo mantuve una fotografía suya colgada en una pared de la habitación. Mi hermano siempre se metía conmigo y me decía que sólo le faltaban unas velas y rezarle un poco todas las noches.

Hoy, Ivana, de profesión procuradora, se ha convertido en una mujer independiente y madura y es una de Las Todas que mejor se conserva. Por ella no han pasado los años y sigue siendo una mujer de bandera. No se casó, ni la primera de las amigas, ni la última, ni de blanco, ni de color, no tuvo hijos, ni perro en el jardín y aunque todavía está a tiempo, realmente no creo que haga nada de esto. Este tipo de cosas, no está entre sus prioridades, y aunque estoy segura que alguna vez las ha podido echar de menos, Ivana ha evolucionado y ha encontrado la esencia de su vida, no en aquel cuento de hadas que soñaba de pequeña, si no en el encanto de disfrutar de su vida adulta plenamente, con su independencia, su trabajo, su casa, sus viajes, su paddle y su Jose Angel que, todo sea dicho de paso, se parece a un torero.

Yo Todista…Y tu?

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