No se lo que me pasa últimamente, que cada vez que escribo un post, y sin apenas darme cuenta, me sorprendo a mi misma, escribiendo sobre un tema de arte pero con cierto toque de misterio.
Realmente, no se a que se debe, ya que soy una persona cien por cien racional. Debe ser que en el fondo me “mete marcha” abordar asuntos que desde hace siglos han servido de conflicto entre aquellas personas que viven con los pies pegados a la tierra y aquellas otras que prefieren ver cosas extraordinarias y leer más allá de lo que los demás ven a simple vista. Pero que esté tranquilo Iker Jiménez que no le voy a intentar hacer sombra con el misterio y aunque lo intentase, no le llegaría ni a la altura del zapato.
Nuevamente me vuelvo a quedar en casa, y dentro de España, el destino, Cuenca. Nos quedamos en su maravillosa Catedral levantada sobre una antigua mezquita árabe. Ejemplo del primer gótico en España y sorprendente edificio en tierras austeras que atribuimos a la iniciativa de la reina Leonor de Plantagenet en 1183. La catedral puede ser visitada gratuitamente todos los días de la semana de 9 a 10 hrs y los primeros lunes de cada mes durante todo el día. El visitante, observador y curioso puede descubrir cerca del altar de Santa Bárbara un fresco en el que aparece casi borrado, lo que realmente tiene apariencia de un ovni de los que acostumbramos a ver en las películas de ciencia ficción.
Pero el caso de Cuenca, no es único. Existen numerosos cuadros de la época del Renacimiento, que nos hacen sospechar que aquellas personas que los pintaron tenían conocimiento de algún tipo de objeto volador que quisieron dejar plasmado en sus creaciones. Hay quien sólo ve en esto, simbolismo religioso, utilizado por los artistas para abordar temas como el Espíritu Santo, los santos o los ángeles, pero otras personas se preguntan si los hombres del Renacimiento sabían algo que hoy en día no conocemos nosotros.
Algunos ejemplos de estos cuadros,
-“El bautismo de Cristo” de Aert de Gelder de 1710, donde aparece un disco que emite luz
-“La Anunciación” de Carlo Crivelli, se encuentra en la National Gallery y puede observarse un haz de luz que baja desde el cielo hasta María
-“La Crucifixión” en el Monasterio Visoki Decani en Kosovo. A ambos lados del cuadro aparecen dos extraños objetos en el cielo y en ellos se alojan unos extraños personajes

OVNI de la Catedral de Cuenca