6 cosas que hacen tus hijos y que Las Todas (y los todistas) hicimos en la adolescencia

6 cosas que hacen tus hijos y que Las Todas (y los todistas) hicimos en la adolescencia

 

No hay nadie que se salve. Sí, tú. Tú que estás leyendo ahora mismo, …

Seguro que tú también te has sorprendido a ti mismo diciendo las mismas cosas que te decía tu madre o padre cuando eras pequeño y que no podías soportar. Aquellas frases que juraste que jamás pronunciarías cuando fueras mayor y obtuvieses esa ansiada libertad que pensabas que ibas a tener…. y que dicho sea de paso, jamás conseguiste…

 

Pasaste de obedecer a tus padres a obedecer a 3 millones de personas más: tu pareja, tus hijos, tu jefe, tus clientes o tu amiga que te llama para quedar y te dice que no puedes faltar porque estarán Todas (aunque cuando llegues te des cuenta de que finalmente han hecho el esfuerzo de acudir dos más). Sin acritud 😉

 

El caso es que el ciclo se repite. Y los hijos nos hacemos padres y repetimos lo que hicieron ellos y los niños crecen y vuelven a hacer y decir lo mismo que nosotros.

 

A pesar de que las herramientas y circunstancias hayan cambiado, yo vuelvo a vivir con cierta nostalgia pero con mucha ilusión mi adolescencia a través de los ojos de mis hijos y me encanta comprobar que ellos se creen (como me creía yo) que no entiendo nada.

 

Aunque no esté de acuerdo, ellos nos ven como auténticos dinosaurios.

 

Ahí van 6 cosas que seguro que recordáis como si fueran ayer.

 

#1.- Llamar por teléfono a un amigo o amiga que acabas de dejar antes de llegar a casa y con el que has pasado toda la tarde.

Y es que está claro, tanto ayer como hoy, las largas tardes de conversaciones con los colegas nunca han sido suficientes para terminar de tratar todos los temas.

 

Hay ciertos asuntos que, además, es mejor hablar a través de un dispositivo que cara a cara… Hay que reconocer que ahora lo tienen más fácil porque el móvil les da opción para cambiarse de habitación cuando detectan «moros en la costa» y no tienen que tirar del cable del teléfono pegado a la pared para intentar volver la puerta o sentarse en el suelo y continuar la conversación si va para largo.

 

En este caso tampoco tienen a sus padres diciéndoles que «llevas mucho rato comunicando y estoy esperando una llamada».

#2.-Postu + postu

Y quien diga que no, no está siendo sincero.

 

Son años en los que te encanta mirar y ser mirado. A veces nos da vergüenza reconocerlo pero, por mucho que nos pese, la apariencia física y nuestros hábitos más trendy tenían muchísimo peso y nos hacían sentir más importantes en nuestro grupo de pertenencia.

 

Estrenar un vestido, cortarte el pelo o pasearte con un chico en moto eran ilusiones, pequeños motivos para hacernos más felices si además alguien nos veía. Entonces no existían las RRSS, ni utilizábamos Instagram, pero nos tirábamos a la calle a dejarnos ver como el que más. No contábamos nuestros «likes» pero sí medíamos nuestra popularidad en el colegio o en los garitos de moda.

 

El postureo siempre ha existido.

 

#3.- «He quedado para estudiar en la biblioteca»

Hay frases célebres de toda la vida, «He quedado para estudiar en la biblioteca» es una de ellas. Y a la biblioteca, ibas, sí. Pero lo que hacíamos era de todo menos estudiar: Ojitos con el de enfrente, notitas con la amiga, salgo a la cafetería a tomarme una coca-cola que me estoy durmiendo, hablo un rato con Fulanito que le dejé unos apuntes y todavía no me los ha devuelto, que ambientito más bueno hay, … Ainssss la hora de ir a casa y no me ha cundido nada la tarde.

 

Esto, hoy en día, es ídem de ídem.

 

#4.- «Voy»

¡Si contásemos cuantas veces a lo largo del día pueden llegar a decir esta palabra! Un adolescente es una persona que tiene una concepción del tiempo claramente distinta a la tuya. La inmediatez no existe y tu eres alguien con mucha prisa que le atosigas para que haga una y otra cosa sin darle tregua hasta que te tiene que decir «no puedo hacer todo a la vez».

 

La palabra «voy» suele ir acompañada de un tono que deja ver claramente que ha salido de su boca pero que ni es consciente de ello. La palabra «voy» suele pronunciarse mientras se hace otra actividad mucho más atractiva que además no se tiene ninguna intención de abandonar.

 

En la actualidad el sujeto suele estar empanado con el teléfono móvil pero eso no quita otras distracciones mucho más de nuestra época como cualquier libro o la televisión. Ahora amenazamos con dejar sin playstation u ordenador al susodicho. Antes nos castigaban sin tele. Pero «voy» significaba lo mismo: «te he oido y paso, aunque te dejo contenta diciéndote la palabrita. A ver si tengo suerte y lo que tenga que hacer lo acaba haciendo otro… Y si la llamada es para cenar y cuando vaya se ha enfriado ya me volverán a calentar el plato»

#5.- Celebrar absolutamente todo

 

Que van a empezar los exámenes y no voy a poder quedar en unos días, lo celebro. Que hemos acabado la evaluación salimos también. ¡Ha sido un periodo de gran esfuerzo y sacrificio!

 

Las constantes celebraciones durante la adolescencia son un tema de ayer y hoy.

 

Nuestros hijos, como hicimos nosotros antes, celebran por supuesto cumpleaños, pero también celebran exámenes, fiestas del colegio, fines de curso, despedidas y llegadas de amigos que se van o vienen de estudiar fuera, despedidas y llegadas de amigos con los que no se van a ver durante unos días, …

 

Ya me parece bien.

 

En la vida hay que celebrar, con mesura, pero celebrar.

Celebrando todo

#6.- Quedarte a estudiar la ultima noche antes de un examen

 

¿Lo recuerdas? Lo sabías hacía meses, te habían puesto el calendario de los exámenes al principio de curso y siempre te parecía que iba a darte tiempo a preparártelo. «Mañana empiezo» -te decías- «mañana empiezo». Pero no sabías porque rara circunstancia, allí estabas el día de antes del examen, con un tocho de cosas por estudiar, los nervios a flor de piel, preguntándote si te iba a dar tiempo y bebiendo coca-cola como un loco para vencer el sueño.

 

Los padres de antes y los de ahora nos hacemos también la misma pregunta: «¿Te crees que tú eres más listo que los demás y te vas a poder estudiar todo en una noche?»

 

Volvemos a lo de antes, es una concepción distinta del tiempo. La misma que te llevaba a pensar que cuando una pareja llevaba saliendo 6 meses se iban a casar por su largo festejo. La misma que te aterraba al imaginar una carrera universitaria con un montón de años interminables en los que hay que seguir estudiando. «Cuando termine seré viejo»- te decías.

 

Y es que la historía se repite y hay frases que cuando las oigo me repican en la cabeza confirmándome que los adolescentes de todos los tiempos fueron, son y serán, pues eso, adolescentes. Frases como:

 

  • Voy a a dormir a casa de un amigo para estudiar.
  • No es mi novio/a, es solo un amigo/a.
  • El profesor me tiene manía.
  • No he bebido nada, la cena me ha sentado mal.
  • ¿Y mi hermano? ¿Por qué no lo hace él?
  • Por más que miro en el armario, no tengo nada que ponerme

 

¿Se os ocurren más? ¡Seguro que si!

Absolutamente todista,  ¿y tú?, ¿eres todista?

Vivir con entusiasmo por Víctor Küppers

Vivir con entusiasmo por Víctor Küppers

Casi hace una semana, el pasado jueves 22 de Febrero, tuvo lugar la conferencia de Mentes Expertas que acercó hasta Zaragoza al magistral Víctor Küppers.

 

Muchas ganas de verlo, así que me presenté con una Toda a la que le gustan este tipo de eventos. Fue esta amiga la que además me hizo el favor de gestionar las entradas con tiempo suficiente para asegurarnos la plaza.

 

El título de la conferencia era “Vivir con entusiasmo” y como cuando hablamos de entusiasmo nunca tenemos suficiente, acudimos en busca de un chute que nos lanzase a la estratosfera. En busca de ese empujón que necesitas para comerte la vida.

 

En mi caso, yo había empezado ya a coger algo de inercia. Mi vida está en época de cambios y el simple hecho de tener nuevas ilusiones te hace acompasar el ritmo. Luego Víctor Küppers nos explicó que esta era una de las pautas que ayudan a levantar el ánimo cuando “tu bombilla se está fundiendo”: Hay que ponerse nuevas ilusiones.

 

Llenazo total en el Palacio de Congresos. Gente de todos los perfiles y edades que aguardaban para entrar mientras se fotografiaban con el ponente que tuvo el enorme gesto de salir a agradecer personal e individualmente la asistencia.

 

Luego dentro no decepcionó y la conferencia que ya empezó con un alto nivel no dejó de tomar camino ascendente. Cosas claras y sencillas de entender, transmitidas con la genialidad del que no necesita hacer malabarismos con el lenguaje. Estilo directo y conciso para contar maravillosas verdades que a veces se nos olvidan y que da gusto oír en palabras de un gran comunicador con gracia por arrobas y capacidad para tener una hora y media al público sin pestañear. Excelente formador, grande pero humilde que ilustra sus enseñanzas con situaciones reales. Ejemplos que te arrancan una sonrisa al recordar momentos muy parecidos que muchas veces vivimos en el día a día.

Víctor Küppers nos recordó, entre otras, algunas cosas tan importantes como:

  • Todos transmitimos. Se puede ir por la vida como una “bombilla de 30.000 vatios» o se puede ir como «una bombilla fundida»
  • Estamos todos muy tarados y vivimos como «pollos sin cabeza».
  • El estado de ánimo es responsabilidad de cada uno. Ser alegre es una decisión
  • Debemos ser proactivos, no esperar a que las cosas lleguen solas
  • Siendo amables influimos directamente en nuestro estado de animo
  • Hay que hacer dos listas: Una con las cosas que te quitan la alegría. Otra con las cosas fantásticas que tienes en la vida.
  • Agradece todos los días

 

@fabadiabadenas ha creado un sensacional dibujo con el resumen de la conferencia que tuvo la amabilidad de compartir en twitter. Os dejo el link para que podáis disfrutar de él.

 

Gracias a Víctor Küppers por tan sabias verdades. Si tenéis oportunidad de acercaros a verlo en alguna de sus conferencias, no os lo perdáis.

 

Y recordad que como dice el:

 

“Lo más importante en la vida, es que lo más importante, sea lo más importante”

All one 17: «Mindfulness y compasión para cambiar el mundo»

All one 17: «Mindfulness y compasión para cambiar el mundo»

 

¿Y si tuvieses la oportunidad de conocer el mundo del Mindfulness de la mano de grandes expertos a nivel internacional?

 

¿Y si te acercasen la oportunidad de inspirarte en personas dispuestas a compartir contigo sus vivencias, su experiencia y conocimiento en la atención plena?

 

Los próximos días  30 de septiembre y 1 de octubre  va a tener lugar en Zaragoza la Conferencia Internacional All One 17: “Mindfulness y compasión para cambiar el mundo”. La Fundación sin ánimo de lucro, All One Project, cuya fundadora y directora es mi amiga Paloma Sainz Vara de Rey, ha elaborado  un programa muy completo y fresco, inspirado en otros eventos similares, como Wisdom 2.0, en San Francisco o Power&Care, en Bruselas, donde a través de conferencias plenarias, seminarios, arte y  música tendrás la oportunidad de comprender como la atención plena y la compasión están inherentes en cada ser humano, y cómo a través de la práctica podemos transformar nuestra vida y nuestra sociedad, desde el compromiso individual hacia la responsabilidad global. 

 

El evento está pensado para todos los públicos, tanto para las personas que se acercan por primera vez a este apasionante mundo como para aquellos que quieren profundizar en alguno de los muchísimos aspectos que se tocan durante las actividades conducidas por los distintos conferenciantes.

 

Entre los interesantísimos ponentes venidos de diferentes partes del mundo (EEUU, Chile, Alemania, Tailandia, Tibet, Holanda,..) se encuentran los americanos David Germano y Tish Jennings, fundadores del proyecto educativo Compassionate Schools Project y también algunos españoles como el escritor y sacerdote Pablo D´Ors, autor del bestseller Biografía del silencio, la zaragozana Julieta París, psicóloga y antropóloga, experta en Mindfulness y Compasión o el Gerente del Consejo General del Poder Judicial, Jose María Marquez, Gopala. Ellos acompañarán al público asistente durante todo el fin de semana, brindándole la oportunidad de compartir y practicar desde la meditación, el liderazgo, la espiritualidad, la respiración o el movimiento. Personas que aportarán, a buen seguro, grandes dosis de conocimiento para aprender a vivir con una mente clara y un corazón abierto.

 


Mindfulness o Atención Plena es la capacidad de estar en el momento presente, sin juzgar, con aceptación y con una actitud amorosa  hacia lo observado, siendo conscientes de lo que pasa dentro y alrededor nuestro. Es darnos cuenta, salir del piloto automático. 
La compasión, muy diferente al concepto que tenemos en España por nuestra educación y creencias, no es pena ni lástima. Es acción. Es reconocer el sufrimiento ajeno y querer hacer algo para aliviarlo. Se puede cultivar. Y transforma nuestra forma de estar en el mundo, nuestro comportamiento y nuestras relaciones. Nos hace fuertes y valientes.  

 

El acto invita a dialogar y reflexionar sobre la compasión como fuerza transformadora hacia un mundo consciente y pacífico.

 

Existen distintos tipos de entrada que puedes adquirir a través de la página web. 

 

Los beneficios se destinarán íntegramente a la creación de unas herramientas educativas de Mindfulness y Compasión que serán accesibles a cualquier persona, desde cualquier lugar y circunstancia, y difundidas de forma totalmente libre por diferentes plataformas educativas.

 

 

Cristina Ginés: Una líder carismática

Cristina Ginés: Una líder carismática

 

“Todista o no Todista” es el claim que una conocida marca de seguros está utilizando estos días para realizar una campaña. Cuando vimos el anuncio por televisión, por un momento, a Las Todas nos dio un vuelco el corazón. Pensamos que se habían fijado en nuestro grupo de amigas para realizar el anuncio. No hubiera sido algo descabellado. Nuestra fama nos precede y ser todista, es ya un estilo de vida…

 

Parece ser que todo ha sido fruto de la casualidad y que la cosa no iba con nosotras, pero para que nadie confunda términos y quede bien clarito, os vuelvo a recordar que:

“Ser todista es ser fan de Las Todas”, digan lo que digan los de esta compañía aseguradora.

 

Hoy voy a presentaros a alguna Toda que aún no conocéis. Ya quedan pocas y realmente no sé la razón por la que no he hablado antes de Cristina Ginés. Posiblemente este blog debería haber comenzado con un post sobre ella.

 

Cristina es nuestra líder, elegida por elección democrática desde el comienzo de nuestra amistad. Su personalidad carismática, su capacidad para tomar la iniciativa y su gran concepción de la amistad nos hizo tenerlo muy claro siempre: Cristina debía ser la que tenía que estar a la cabeza de este grupo.

 

En la época en que nos conocimos no estaba de moda el botellón en la calle. Pasábamos las tardes de los sábados en sitios como Oh de Bailar, El Coto, Green, Yuppies…. Con la cara totalmente embadurnada de “pote”, nos encantaba ver y ser vistas. Aquellos lugares eran donde se daban cita la gente más popular de los colegios. Elevábamos nuestra adolescencia a la máxima potencia: Practicábamos un postureo muy sanete, nos desternillábamos de risa sin motivo y nos cruzábamos miradas cuando entraba el amigo del «chico esperado».

 

Recuerdo a Cristina con su jersey de rayas anchas, minifalda y sus botas de montar. Ella se solía poner en la pista pequeña, al lado de la barra. La pista que estaba elevada. Mi amiga siempre ha tenido un enorme sentido del ritmo y se movía fenomenal. Todavía la puedo ver bailando “Divina”. A veces, sentía la música tan dentro que cerraba los ojos para dejar que la canción se abriese camino más cerca del corazón, era entonces cuando hacía un gesto dibujando una pequeña sonrisa. Un gesto como si estuviese lejos de allí, viviendo un sueño que en ese momento se estaba haciendo realidad en su imaginación… Y es que Cristina ha sido siempre una mujer de sentimientos profundos…

 

Acudía a nuestras citas con su pelo rubio ultra-rizado. Siempre fue su seña de identidad. Lo movía mientras andábamos de lado a lado de la pista. Nos cruzábamos entre nosotras como si fuésemos modelos caminando por una pasarela. Vamos, lo que viene a ser un “pase, pose”. A esta Toda le llevaba de cabeza uno de los chicos agustinianos de los que os he hablado alguna vez. Aquel asunto nos daba mucho juego…

 

Siempre le ha gustado la moda y su hermana Carmen y ella leían todas las revistas. Conocían todas las tendencias del momento y las ponían en práctica. Sus padres nos acogían generosamente en su casa. Ibamos allí a tomar café, a charlar un rato o a preparar algún sarao.

 

Recuerdo en especial una fiesta de “blanco y negro” en la que Cristina tuvo un alto poder de convocatoria. Aun puedo sentir la ilusión de los preparativos de la que, posiblemente, fue mi primera reunión de este tipo. Otro año, organizó una fiesta para Nochevieja a la que mi padre no me dejó asistir. Cristina llamó a mi casa para insistirle y confirmarle que iban a estar allí sus progenitores, pero el Sr. Jordana era firme en sus convicciones y a pesar del drama que monté me quedé en casa.

 

Yo creo que los teléfonos fijos de entonces tenían menos poder de persuasión.

 

Esta Toda es la persona del mundo que eleva hasta su más alto grado el concepto de amistad. Es la pura definición de esta palabra. Nunca, nadie en la vida, ha sentido tan hondo este sentimiento. Nunca, nadie en la vida, ha defendido tan obstinadamente a sus amigos, ni se ha sentido más orgullosa al contar sus vivencias con ellos. Nunca, nadie en la vida, ha planificado con más ilusión sus encuentros. Por esta razón, Cristina tiene amigos a millones y cuando habla de ellos, nosotras nos mostramos celosas. Ha vivido en varios lugares y allí por donde pasa conecta enseguida con las personas. Actualmente reside con su hijo Rafa en Londres y nosotras la echamos mucho de menos.

 

Esta Toda, es cabal, lógica y pausada. Pero también es extremadamente sensible, capaz de dejarse llevar por la emoción al escuchar una canción, de darlo todo en una pista de baile o de ponerse en la piel del que tiene al lado.

 

Siempre prudente, intentando no herir, pero siempre sincera en sus relaciones con las personas cercanas. Una mujer independiente con ideas muy claras, que ha sido capaz de tomar decisiones controvertidas con gran valentía.

 

Cristina estamos orgullosas de ti y siempre estás muy presente en nuestras quedadas aunque vivas lejos. Eres el germen de nuestro pasado, parte de nuestro presente y contamos contigo para construir nuestro futuro. Jamás, podíamos haber elegido mejor líder. Abre los ojos: ¡tú misma eres la esencia de Las Todas!

Yo soy todista, ¿y tú?, ¿eres todista?

Pepe Sin #Foreveryoung

Pepe Sin #Foreveryoung

El fin de semana pasado estuvimos celebrando el 50 cumpleaños de Pepe en Panticosa. Fueron días entrañables que pasamos entre amigos con los que estuvimos compartiendo juegos, risas, juergas y mucha emoción. Fueron unos días llenos de muy buenos momentos.Todos deseábamos que llegase el cumple de Pepe con un objetivo claro: «La entrega total». Sólo puedo decir que las expectativas se cumplieron.

 

Para mi, en concreto, fue una gozada que estuviesen juntos, en un mismo evento, amigos que proceden de distintos círculos, de distintas pandillas. Amigos de los buenos, de los de verdad, de los que eliges porque quieres. Amigos de los que te encanta estar a su lado y de los que sabes que estarán al tuyo cuando haga falta.

 

La fiesta del sábado por la noche fue el colofón perfecto. Allí estuvimos sumergidos en un ambiente mágico magistralmente liderado por Luis Cebrián. Simplemente nos juntamos gente maja con ganas de pasarlo bien y os aseguro que lo conseguimos. Ya os podéis imaginar que entre estas personas se encontraban gran parte de las Todas. Fallaron algunas que no pudieron desplazarse. Otras lo hicieron desde muy lejos. Un auténtico re-encuentro aunque sólo físico porque siempre nos hemos sentido muy cerca.

 

En la fiesta yo leí un texto que le había escrito a Pepe para la ocasión. Por petición popular lo publico en este blog. Todavía faltan Todas a las que les debo un post, pero Pepe debe estar entre los primeros de la categoría «todistas», o lo que es lo mismo de la categoría de los seguidores, muy, muy fans de Las Todas.

 

Ahí os dejo el escrito:

 

«Mi historia comienza en Zaragoza en 1989. Hacía ya unos años que nuestro grupo de amigas se había empezado a conformar. Por entonces, andábamos muy ocupadas con nuestras cosas. Cosas propias de veinteañeras. Cosas, entre las que tenía una gran importancia todo lo concerniente al amor y desamor.

 

Como Las Todas siempre hemos sido una pandilla muy numerosa, por aquellos años, en cuestión de chicos, hubo de todo. De todo y bastante variado. En resumen diremos que unas cuantas se dedicaron a romper corazones y otras a poner tiritas a los suyos destrozados. Vamos, lo que viene siendo normal en una pandilla de alocadas jovencitas con todas sus ilusiones intactas y la sensibilidad propia de la juventud a flor de piel.

 

Carlota hasta aquel momento, siempre había sido una amiga muy generosa con las demás, pero fue en aquellos años cuando sacó su parte más ruin, egoísta y posesiva. “Esta joya de hombre es para mí“-pensó -“Mis amigas se van a poner verdes de envidia”- y con esta frase, al igual que Escarlata O´Hara, atrapó con sus encantos a aquel apuesto jovencito llamado Pepe. Por entonces, Carlota no fue consciente de que en aquella ocasión estaba llevando a cabo uno de los actos más generosos que realizará jamás, estaba haciéndonos un maravilloso regalo incorporando a Pepe a nuestras vidas …

 

Pepe era un tío formal, de los que gustan a las madres para sus hijas. Era serio, pero no demasiado introvertido. Su gran capacidad de adaptación le sirvió para incorporarse a nuestro grupo sin hacer ruido. Era una persona fácil y con muchísimas ganas de agradar. La naturalidad de Carlota que no se cortaba en tratarlo como a una más, contribuyó a que Pepe enseguida fuera como otra amiga. Muchas veces no nos dábamos cuenta y era testigo de nuestras conversaciones. Conversaciones, que yo sé que le llegaban a violentar.

 

Buahhh,… ¡anda que no tuvo que aguantarnos por aquellos años! Hacía de Ángel de la Guarda de Las Todas cuando hacía falta, nos llevaba a casa si se hacía tarde, nos acompañaba a tomar el aire si alguna había bebido de más y venía a las excursiones con bocadillos para la pandilla al completo.

 

Pasaba el tiempo…. Y los novios de las Todas iban cayendo como hojas en otoño. Pepe aceptaba estas despedidas con resignación pero también con una gran pena en el alma. Su facilidad para empatizar con las personas le hacía encariñarse con los hombres que pasaban por nuestra vida y cuando se iban, él sentía un gran vacío. De hecho, hoy en día cuenta con alguno de éstos entre sus buenos amigos,…

 

…y pasaron los años … y Carlota y Pepe crecieron juntos, como dos grandes compañeros, apoyándose el uno en el otro. Viviendo, como todos, muy buenos momentos y otros no tan buenos. Ellos siempre han sabido ver el uno en el otro un pilar donde agarrarse para seguir avanzando cuando los obstáculos se presentan o la vida se torna complicada. Sus hijos Alvaro y Paula son dos fuentes de orgullo y absoluta alegría.

 

Pepe es muy paciente y enormemente servicial. Alcanza su máxima felicidad viendo disfrutar a los que le rodean… Hace las cosas como los grandes hombres de la humanidad desde la máxima discreción. Huyendo del protagonismo.

 

A Pepe le llena totalmente estar en Panticosa. El siempre cuenta que cuando tiene una mala temporada sólo con llegar aquí le cambia el humor. Hablando de humor, aunque os parezca mentira, él también se enfada, … Yo de hecho, alguna vez, he presenciado algún berrinche si se le ha frustrado un plan que le hacía muchísima ilusión. Pero luego se le pasa con rapidez.

 

Pepe es discreto y ecuánime, un hombre culto y gran conversador. Le gusta más el tú a tú, que la intervención en grandes grupos. Son los pequeños detalles cargados de generosidad los que le hacen feliz. Le gusta ver disfrutar a los demás, especialmente si los demás son su familia. Le gusta que cenes en su casa y que no lleves nada. Disfruta si vas a pagar una ronda y ya lo ha hecho él. Le encanta mirar el tiempo entre semana y mandarte un mensaje si hay un buen parte de nieve. Comparte con su mujer esta enfermedad que hace años les diagnostique como el “Síndrome de la Hospitalidad”.

 

Pepe, muchas gracias por pequeños detalles llenos de corazón que es complicado que se le ocurran a una persona sin la calidad humana que tu tienes. Gracias por cosas como  acercarte a una farmacia, en silencio, para traerle unas tiritas a Luisete para una rozadura que no le permitía caminar. Gracias por esos croissants que nos subes al punto de la mañana cuando desayunas en el Mozart antes de subir a esquiar. Gracias por disfrutar como un auténtico niño cuando esquías con Javier y Luis por Bandera y les impartes una auténtica lección de actitud e ilusión. Sobre todo gracias por cuidar de mi amiga durante estos años y por seguir mirándola como cuando la conociste. Gracias por tu complicidad con ella que te permite ver más allá cuando te da un desplante, en un día de cansancio, y tú comprendes que a veces las mujeres somos como el protagonista del “Ramito de Violetas» , «como siempre y sin tarjeta”

 

Gracias por dejarte sorprender por esta fiesta que con tanta ilusión ha preparado Carlota y en la que hemos puesto todos muchísimo corazón!

Muchísimas felicidades, nos deseamos de verdad contar contigo 50 años más!»

 

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