Sara: El regreso de una Toda nada convencional

Sara: El regreso de una Toda nada convencional

Después de un tiempo de parón, vuelvo con más fuerza que nunca. Mi pausa ha sido temporal y por muy buenas razones, ya que cambios en mi vida profesional me han mantenido ocupada y no me han permitido asistir a mi cita con el blog….. Pero bueno, eso es otra historia que algún día os contaré.

De momento estoy aquí, en una dulce etapa de mi vida, con la caldera de la felicidad y la ilusión a toda máquina y con muchísimas ganas de que conozcáis a otra «Toda» de las fundadoras, de las de siempre, de las que estaban allí desde el principio, … Sara Zorraquino.
Como es habitual y siguiendo más o menos el orden que en su día establecí, escribo este post después de que el pasado 25 marzo Sara cumpliese años. La costumbre de felicitar a Sara por su cumple, yo ya la había olvidado. De hecho hubo muchos años que no recordé su fecha de cumpleaños. Ahora llevo unos años felicitándola, y no pienso dejar de hacerlo nunca más.

A Sara yo la conocí, al igual que al resto del grupo que estudiaron en el Liceo Europa, en aquella época de «Residencial Paraíso» y de «Oh de Bailar». Sara era una auténtica monada. Esbelta, con unas piernas larguísimas, y muy chic. Se ponía el mundo por montera y desde muy pequeña lucía sin ningún problema, todas las prendas que a las demás nos hubiera encantado llevar, pero que nuestro gran pavo de adolescencia no nos permitía ponernos. Para ser sincera, hay que reconocer que esa osadía para lucir prendas y accesorios sin ningún miramiento, le ha acompañado durante toda su vida y no siempre Las Todas , muy tradicionales en su mayoría, le hubieran seguido en su estética. Y es que afortunadamente, Sara no es una Toda nada convencional. Si utilizo la palabra «afortunadamente» es porque ella es una persona muy especial y su singularidad aporta al grupo un enfoque distinto, una espontaneidad que a mi, a veces me hace salir de mi acomodamiento provinciano.
Mi madre siempre recuerda a la Zorraquino de aquella época con su sombrerito tiroles y sus calcetines de rombos asomando debajo de sus pantalones a media pantorrilla. También recuerda a esa Sara que le fue a llevar bombones al hospital con un kiki encima de la cabeza y una americana de dibujo geométrico multicolor. Sin embargo, mi foto mental favorita de la Zorraquino corresponde a una época, en la que, ya algo más mayor, coincidiendo con su aparición en el Anuncio de TV «Ven a Aragon», mostraba un corte de pelo a lo Sidney O’Connor. Un corte de pelo totalmente imposible para cualquier persona que no tuviese una cara y un cuerpo como el suyo.
Y es que Sara desde muy pequeña tuvo un gran talento creativo, mucha frescura y sobre todo un gran corazón zarandeado en una adolescencia complicada por una situación familiar muy normal, como puede ser la separación de los padres. Sara sobrellevaba esta situación y la compartía con su papel de hermana mayor, eso le llevó a crecer muy rápido, pero los que estábamos a su alrededor y la queríamos, podíamos palpar como su irrefrenable vitalidad, su sensibilidad a raudales y su nervio puro se teñían en ocasiones con pinceladas de rebeldía.
Sara era queridísima entre las amigas, porque lo tenía todo. Era garantía segura a la hora de pasarlo bien, pero también era una excelente amiga que brindaba su corazón y ponía su hombro para que le pudieses llorar.
Sus anécdotas están llenas de locura transitoria de juventud. Locura sana, producto de una energía que no se podía controlar. Ese tipo de locura que te hace reír a la vez que las lágrimas brotan de tus ojos de pura felicidad. Esa locura que, por ejemplo, le llevó a irse con unos amigos a hacer puenting, sin cuerda, sobre un río. Resultado: una cara totalmente amoratada y un buen susto que imagino que todavía recordará.

Pasaron los años y recuerdo con muchísimo cariño, como un Diciembre de 1990 Sara me llamo para animarme. Yo acababa de decir en mi casa que colgaba Empresariales porque no me gustaba. Había dado el paso, pero me sentía fatal. La niña empollona era la primera vez que daba un disgusto en casa, en cuanto a estudios se refiere.
Y entonces la Zorraquino me llamó y yo le cogí el teléfono. Un teléfono de esos, de los de entonces, colgado en la pared de la cocina, con su cablecito tan enrollado que casi no te permitía tirar de él para sentarte en el suelo (así era como realmente a mi me gustaba explayarme con mis amigas). Mi padre había quitado todas las sillas de alrededor para evitar tentaciones porque el pobre no podía entender como, nada más acabar de despedirnos en la calle, llegábamos a casa y nos volvíamos a llamar. Pero es es otra historia….en la que profundizaremos algún día.
El caso es que Sara me dijo:
-«Yo también acabo de dejar Psicología. Lo he dicho en casa. ¡Voy a dedicarme a la fotografía!»

En aquel momento comprendí que Sara, con toda seguridad lo iba a conseguir. Su carácter bohemio, su creatividad, su facilidad para analizar gestos, para llegar más allá de una mirada,y sobre todo su convicción y su vocación iban a hacer de ella una genial fotógrafo. Y así fue. Estudió fotografía en Madrid, volcó todo su esfuerzo, recursos, energía y saber hacer para convertirse en lo que quería y ser la número uno haciendo lo que quería….. Después llegó la recompensa, a mucha entrega y con ella llegaron las publicaciones en revistas de gran prestigio y tirada, las sesiones con personajes famosos y conocidas modelos, los trabajos de publicidad para grandes marcas y como no, llegaron también los premios.

Esa llamada  que recuerdo con tanto cariño, posiblemente es porque me evoca a una despedida, o mejor no,no me gusta la palabra,…. a un «antes y después».  Entre esa llamada y hasta hace unos años, gran parte de Las Todas dejamos de ver a Sara con frecuencia. De vez en cuando venía por Zaragoza, asistió a la boda de alguna Toda, no a muchas la verdad, vino a verme por el nacimiento de alguno de mis niños y sabíamos de ella porque de vez en cuando hablaba con alguna Toda que nos ponía al tanto de su vida. Las de la capi la veían más.
Como ocurre en muchos casos su pareja es de su mismo gremio. Vikingo y ella tienen un par de niñas preciosas a las que os aseguro no hace falta retocar en las fotos. Son dos bellezones que apuntan maneras con el talento creativo que respiran alrededor.
De repente, no recuerdo como Sara volvió a aparecer y para mi es como si siempre hubiera estado ahí.No nos  importa donde ha estado todo este tiempo, tampoco nos lo ha preguntado a nosotras. Lo importante es que  la Zorraquino habla, intereactua, aconseja, rie, queda y sufre con y por Las Todas. Ha vuelto convertida en una persona mucho más madura,. pero afortunadamente no ha perdido su toque divertidisimo de locura superficial dentro de una cabeza perfectamente amueblada.

Aqui os dejo el enlace a su web. Os va a encantar

Sara está por Las Todas y nosotras estamos por Sara. Gracias por estar ahí, te echábamos de menos!

Imagino que a estas alturas ya habeis entendido porque soy Todista. Y tu?…Eres todista?

Sara y yo. Un poquito ochenteras

Sara y yo. Un poquito ochenteras

La practicidad tiene nombre: Carola Baeza

La practicidad tiene nombre: Carola Baeza

¿Conocéis a alguien capaz de comprar una mesa y destornillador en ristre, acoplarle unas ruedas para trasladarla a la terraza con más facilidad? ¿Alguien que tenga sus collares perfectamente ordenados detrás de un cuadro hecho a medida que los oculta? ¿Conocéis a alguien que haya forrado igual todos los álbumes de fotos para que luzcan más bonitos en las estanterías? ¿Conocéis a la practicidad, el perfeccionismo y la planificación hecha persona? Yo no sólo la conozco, sino que es una gran amiga, es una Toda y su nombre es Carola Baeza. A ella no le da ninguna pereza hacer este tipo de cosas. ¡Realmente todo este tipo de detalles,  son una inversión en innovación que le van a facilitar su organizada vida o se la van a hacer más agradable porque han conseguido su objetivo estético!

Conocí a Carola hace muchísimos años. Ella hacía gimnasia rítmica y competía a nivel nacional. Yo, que nunca he sido muy habilidosa para los deportes, entrenaba a nivel «preparativo». Carola no me conocía, pero yo a ella perfectamente. Seguía con total admiración todos sus entrenamientos. Ella tenía una forma de moverse en el tapiz muy peculiar, con una gran curvatura en su espalda y las manos en forma de cuña. Ya de niña, apuntaba su gran personalidad. Los movimientos de Carola eran estudiados, buscaban el perfeccionismo. Como no podía ser de otra manera, se exigía cada día más para dar lo mejor de sí. La entrega de Carola en todo lo que hace es absoluta.

Tuvieron que pasar muchos años para que Carola y yo, nos encontrásemos y empezásemos a compartir nuestro tiempo. Fue en la adolescencia y más tarde en nuestra primera juventud cuando realmente establecimos los lazos que han hecho que ahora seamos íntimas amigas. En aquella época compartíamos no pocas noches de estudio debajo del póster del Príncipe Felipe, que combinábamos con macro-juergas nocturnas. «Sagradina» en su infancia, fue otra de Las Todas que también pasó por la experiencia norteamericana antes de empezar su carrera de Económicas. Más tarde completaría su formación con un Erasmus en Suiza. Físicamente Carola era una niña super resultona. Su porte, hoy en día, no ha cambiado en absoluto. Su educación postural, su manera de moverse, su tipazo con un trasero envidiado por cualquier mujer y su pelo fuerte, brillante y esmeradamente cuidado, la convierten en una mujer muy atractiva, que no se deja «cazar» y vuela libre.

Yo me precio de conocer muy bien a Carola. Para mi, es todo un honor, ser de las personas que se benefician de la amistad de ese grandísimo corazón que hay debajo de esa manera directa de decir las cosas. Esa poca asertividad de Carola no todo el mundo la entiende, pero ella es clara y concisa. Esta Toda es la persona más sincera que he conocido. Nunca, nunca escucharás algo de la boca de Carola que no piense de verdad, intentará no hacerte daño al decírtelo, pero te lo dirá…por supuesto,si con eso cree que está haciéndote bien. Hay gente que no le gusta que le digan las verdades a la cara, cuando ella lo detecta, lo respeta mucho y deja distancia, para no entrometerse.

Si os dais cuenta, su comportamiento con los amigos es como el de una madre. ¡Y es que es así! La virtud que más destaca en Carola es que es una magnífica madre, dedicada y entregada a sus hijos. Lo más importante de su vida. No hay nada que Carola, deje de hacer por sus hijos. Cuando de ellos se trata, no existe ni la pereza, ni el cansancio, ni cualquier otro evento que le impida hacer lo que debe hacer y en el momento que lo debe hacer. Es capaz de sacrificar cualquier cosa por ellos, porque se lo pidan o porque ella crea que lo necesitan. Es capaz de cambiar sus planes, teniendo en cuenta que eso en Carola es una auténtica hecatombe, su cerebro puede llegar a «sofronizarse» ya que la planificación a largo plazo es una de las máximas de su vida. Es capaz de hacer kilómetros para que ellos estén donde quieren estar o donde deben estar. Capaz de meter horas en la cocina para hacer ricas tartas y platos deliciosos que compartir con ellos. Capaz de ponerse los esquís a temperaturas infernales sin gustarle en absoluto esquiar. Capaz de educar, de amar, de dar ejemplo, de conversar , mimar, animar y consolar. Carola es como esa madre del juicio de Salomón, capaz de sacrificar lo que haga falta por el bien de sus hijos. Son 2 niños preciosos, Nico de 10 años y Alfonso,  ya todo un adolescente. Los dos adoran a su madre.

Carola, para mi, es la muestra de que todos podemos dar más de nosotros. El truco: Organización y planificación. Ella lo mismo cocina una tarta de pera y chocolate, que pinta las paredes de su casa, que compra la bolsa de basura del mismo color que el cubo, que cumple sobradamente con los compromisos de su vida profesional….Ahora si, no esperéis de Carola que sueñe en ideales utópicos e irrealizables. Si hay gente con los pies en el suelo, a mi gran amiga le pusieron debajo una zanja y se los enterraron a unos metros de profundidad. Para Carola en la vida todo tiene que tener una explicación lógica y si ella no la entiende la pregunta, pero no se quedará sin respuestas.

Carola en definitiva es una mujer independiente y «echada palante». Como pasa muchas veces, Carola no comió perdices al final de su matrimonio y siendo sus niños muy pequeños supo afrontar con valentía la situación que se le presentó y que le dio un vuelco a su vida. Con un «par de ovarios», aprendió de sopetón a asimilar el golpe encajado, y su nueva situación, en soledad, con 2 pequeños a su cargo. Las típicas cosas que yo le pido a mi marido que haga por mi, Carola aprendió a encararlas sola, desde poner unas cadenas al coche hasta hacer bricolaje en casa. Siempre ha contado con el apoyo de su familia, sobre todo con el de su hermana Vica, su madre y su padre por el que siente predilección al igual que sus Alfonso y Nico.

Yo la quiero un montón y la admiro muchísimo. Como siempre orgullosa de ser todista… y tu. Eres todista?

Belén Portolés: A ro ro, «mi Belén»

Belén Portolés: A ro ro, «mi Belén»

Ya me lo avisaron. Me lo avisaron por varias partes.

-«Te estás metiendo en un berenjenal»- Me han dicho algunas personas que conozco.

-«Una vez que has comenzado tienes que escribir sobre todas, y hay algunas «más complicadas» que otras»

En absoluto creo que ninguna de mis amigas sea complicada. Además, cuando conoces bien a la gente, es sencillo que fluyan las palabras que las describen. Lo que si es verdad, es que hay cierta complejidad a la hora de escribir sobre Las Todas. Ésta viene dada porque hay muchas de ellas que han tenido vidas intensas con situaciones inesperadas, a veces tristes, a veces incluso dramáticas. Este tipo de situaciones, cuando eres niño, siempre piensas que le pasan a otros. Cuando escribes sobre una persona no puedes obviar hechos importantes dentro de su vida, ya que estas circunstancias son realidades que la conforman, pero es complicadísimo tocar el tema con delicadeza para no remover el pasado, no herir a nadie y tampoco caer en la sensiblería facilona.

Y esto me pasa con Belén. Ella es una Toda desde siempre. Estudió en el Colegio Británico y empezamos a coincidir cuando salíamos por las tardes a «Oh de Bailar», «Yuppies» o «Green». Enseguida entablamos amistad. Belén era una niña muy popular en aquella época. Tenía una maravilla de «tipín», una melena rubia naturalmente rizada y una sonrisa siempre dibujada en su cara. Yo la recuerdo con sus 501, su jersey atado al culo y su pañuelo en la cabeza a modo de diadema. Porto era una chica admirada por las niñas y pretendida por los chicos. Tengo un «buen amigo», con el que duermo todas las noches, que más de un día la acompañaba a su casa, a pesar de que alguna vez lo atracaron a su regreso.

El secreto de la popularidad de Belén estaba en su alegría. Siempre estaba de buen humor, siempre veía el lado positivo de las cosas y siempre apoyaba a todas sus amigas con una gran sonrisa, aunque el tema fuera preocupante. Esa sonrisa tranquilizadora….Que maravilla!!!!

A veces, Belén nos invitaba a comer a su casa. Unas veces estaban sus padres y otras veces no. Cuando los padres de Belén no estaban, tomaba la varita de mando » La Mary», una chica que trabajaba en casa de Los Portolés desde siempre. Mary es un personaje genial, con un cierto parecido a las hermanas Hurtado, una infantil ingenuidad  y una paciencia infinita que le llevaban a aguantar «carros y carretas» cuando estábamos con ella. A veces, llegábamos a comer y Mary decidía que no estaba por aguantar ese día y nos «espamploneaba» diciendo que no había tomate para los macarrones. Allí siempre intervenía Miguel, el hermano mayor de Belén, que mediaba para que Mary acabase sentándonos a la mesa y sirviéndonos los macarrones con tomate.

Belén crecía, como todas «Las Todas». Belén crecía por fuera a una velocidad normal, pero lo hacía rapidísimamente por dentro. Cuando eres niño a eso no le das importancia. Siendo muy joven, «Porto» era una persona con una riquísima vida interior, con las ideas muy claras y con unas bases religiosas bien cimentadas. Combinaba perfectamente su vida juvenil, sus estudios, salidas y amistades con sus actividades voluntarias y grupos de oración.

Y creció y se casó… y Belén y Tito ¡tenían tantas cosas en común!Compartían escalas de valor, inquietudes y sobre todo muchas ilusiones.

Un día Tito se marchó inesperadamente. Se fue prematuramente en un accidente de montaña. Se fue y de camino al cielo se cruzó con Iñigo que esperaba plácidamente en el vientre de su madre para ver la luz…. y aquello fue un auténtico mazazo para Belén, por supuesto,… y para la familia… y para los amigos… y para los conocidos y…¡Nos quedamos con el corazón encogido!

Yo imaginaba su sentimiento y, recuerdo, que deseaba con todas mis fuerzas que Dios le quitase un poco de dolor y me lo pasase a mi, para que la carga no fuera tan pesada. Creo que se lo llegué a decir a ella muy bajito y al oído, pero realmente creo que Belén no podía oír a su alrededor. Sus preguntas estaban esperando respuestas desde otro sitio y allí es donde tenía puesto el oído.

Os puedo decir, que estoy segura que al igual que yo, muchos de nosotros, veíamos en esos momentos a Belén frágil y desgraciada. Yo tenía ganas de acunarla, a ro ro, cantarle una nana, igual que si fuera un bebé, y dormirla para que cuando despertase hubiera pasado todo… Y entonces pasó… Belén, sin ningún propósito de hacerlo, nos demostró que no era una persona frágil, ¡qué va!, era mucho más fuerte que todos juntos.

La «Porto» tuvo un hecho en su vida muy desgraciado, si, por supuesto… pero Belén es una persona de las más afortunadas que conozco. Tiene una fe, que le hace mirar la vida de otra manera. Sus creencias y su riqueza interior le permiten ser valiente y afrontar las cosas como se le presentan. Acata las decisiones que le vienen dadas y que le va mostrando el destino con una perspectiva siempre positiva. Belén nos dio una auténtica lección cuando todos estábamos compadeciéndonos de su desgracia. Agarró las riendas de su vida, sacó toda su fuerza interior y nos dejó con la boca abierta.

«Porto» hace años se volvió a casar. Pedro es un marido excepcional y un maravilloso padre para Iñigo, Belén y Ana. La vida por fin premió a Belén y a su manera de ser, generosa y entregada. Tiene una familia genial y un trabajo que le llena. Su trabajo ,como no podía ser de otra manera le permite estar cerca de los más desfavorecidos, para ayudar en todo lo que puede.

Belén, gracias por tu «Dios proveerá» en los momentos que más falta me hacen.

Orgullosa de ser «todista»… y tu? ¿Eres todista?

Belén (la tercera empezando desde la izquierda) con parte de Las Todas en el cumple de Berta

Belén (la tercera empezando desde la izquierda) con parte de Las Todas en el cumple de Berta

María, María Dolores,… para mi siempre MD Marín

María, María Dolores,… para mi siempre MD Marín

Este es un post que, como viene siendo habitual, viene con retraso. Este es además, un post especialmente difícil para mí…. y no es porque no tenga cosas estupendas que contar sobre MD, podría llenar folios y folios hablando sobre ella y sobre su vida, cualidades y virtudes. ¡Claro que si! Lo que pasa es que María es una de nuestras «Todas Viajeras», una más del grupo que un día cogió la maleta y se marchó a recorrer mundo, a ver lo que tenía que ofrecerle el planeta, a aprender otros idiomas y de paso aprendió de la vida, del trabajo, del amor … y María se quedó. ¡Otra que no volvió a España más que para Navidades y acontecimientos especiales!

Formó su familia y cumplió deseos con los que había soñado desde niña. Vivió muchas otras cosas  que no se podía imaginar que la vida le daría. Esto es algo que me alegra por ella, porque sé que es feliz y porque sé que es su opción de vida, una vida super rica, llena de experiencias e historias que nunca podré llegar a imaginar pero que a la hora de escribir me entristecen. Me entristece porque este es un post de los que escribo, con la música bajita de fondo y llena de nostalgia, con una lagrimita en los ojos, con la cabeza llena de imágenes del pasado. Escribo con esa sensación que deben sentir los padres cuando se marchan los hijos de casa y  se plantean cuántas cosas dejarán de compartir con ellos en la vida. MD no es una hija, MD es una gran amiga,  pero no puedo evitar lamentar cuantas vivencias buenas y no tan buenas, habremos dejado de compartir en la distancia.

A María (como ahora la conoce todo el mundo), la conocí en el Colegio. Coincidimos en la misma clase a mi vuelta de Madrid. Entonces ella era María Dolores, una adolescente malagueña que había caído en Zaragoza después de un traslado de su padre, que casualmente trabajaba en la misma empresa que el mío. A Jesuitas iban ella y sus hermanos. Juan y Javier eran dos chicos «superpopulares» en el colegio por su físico y por su simpatía. MD también tenía una hermana pequeña, Rocío. Rocío en aquella época, no era importante para nosotras, estaba en otra onda, era la hermanita pequeña y el juguete de la casa. Era simplemente una cuarta hermana y entonces su papel no era muy relevante (jeje, conozco bien esa sensación) ¡Como cambian los años! En casa de MD compartimos, muy buenos momentos y horas de estudio de lo que entonces era B.U.P. Su familia, con una gracia andaluza a raudales, era muy acogedora y daba gustazo estar en su casa.

Bueno,  el caso es que allí aparecimos las dos, sentándonos pupitre con pupitre y asistiendo juntas a las clases de literatura del «Batusi», profesor apodado así por su altura. Pronto empecé a llamar a Maria Dolores, «emedé Marín», porque su nombre se me hacía muy largo… ¡jajaja, es mucho más corto así! Inventamos una manera de saludarnos también muy breve…¿ Recuerdas MD? Cada día una de nosotras añadía una palabra hasta que finalmente quedó así,

«Chunga la menga

mandria congria,

bacalao, bacalao, bacalao,

bis, bis, bis, wissum, balay, coca cola light, plate»

Mi amistad con MD fue como un flechazo, congeniamos enseguida, compartíamos un humor muy parecido y risas sin conocimiento en el colegio. Yo era bastante «empollona» y ella un poco menos. A veces, me volvía medio loca cuando en algún examen, de repente, me «mangaba» el papel delante de mis narices, para ver lo que había puesto yo, y me dejaba mirando al infinito con la sola compañía del boli y la mesa vacía… A mí, en esos momentos me daban ganas de asesinarla. Me hacía pasar unos nervios increíbles, no sabía donde mirar, ni como reaccionar y sólo veía como el profesor se acercaba más y más y yo no tenía donde escribir, pero finalmente estas historias siempre acababan bien y todo quedaba en anécdotas llenas de risas.

No sé si alguna vez os habéis parado a pensar lo importante que es, que vuestros hijos lo pasen bien en el colegio, yo desde aquí os animo a que intentéis fomentarles las amistades divertidas. Siempre nos preocupamos por si van con gente de bien,… ¡Perfecto! Pero si además de buenas personas, son divertidos, mejor que mejor. Yo os puedo asegurar que, en mi caso, iba al colegio encantada porque allí estaba mi gran amiga y además… ¡lo pasábamos tan bien juntas! En nuestra memoria han quedado miles de momentos que recordar, casi todos relacionados con temas colegiales.

MD y yo nos hicimos muy buenas amigas, y compartimos mucho más que momentos divertidos, compartimos una adolescencia, con mucho «pavo» por mi parte. Eramos confidentes, nos contábamos miedos, problemas, vivencias y nuestros secretillos típicos de la edad…

-A mi me gusta «Fulanito»

-A mi «Menganito»

-Pues te ha mirado en clase …

-¿Seguro? ¿Sabes algo? No le digas nada que me muero de corte

Aún recuerdo alguna noche de estudio, inventando historias sobre nuestro futuro, nuestro posible marido, situación social y trabajo.

María celebrando su cumpleaños en Maldivas

María con uno de sus hijos celebrando su cumpleaños en Maldivas

MD era una guapísima andaluza con un pelo rizado moreno espectacular y una altura imponente, me parto de risa cuando pienso que entonces ella se veía «patito feo» y me costó convencerla para empezar a salir con Las Todas, porque nos idealizaba un montón. ¡Que complejos más tontos se tienen con cierta edad!

MD y yo eramos posibles candidatas a protagonistas de cualquier serie familiar americana. Igual fue por esto, que cuando llegó COU, ella y sus padres, decidieron que debía empezar a conocer mundo y allá que se fue a EEUU. Volvió después, claro que sí, pero el veneno ya había entrado en sus venas y  una vez que había estudiado su carrera en Zaragoza cogió «los trastos», plantó a su novio y salió a un universo que le esperaba lleno de cosas por descubrir.

María perdió el «Dolores» cuando se fue a EEUU para evitar que se lo pusieran de primer apellido, pero ganó el mundo a sus pies.

Actualmente vive en Zambia, casada con un serbio, Vlad, tiene tres hijos. El whatsapp y las nuevas tecnologías han vuelto a unir nuestras vidas. El otro día salió en «Españoles en el mundo» de RTVE. ¡No puedo evitar echarla de menos!

Os dejo el enlace del programa completo para que la conozcáis. Ella sale a partir del minuto 51, aunque según dice han cortado justo la parte del programa que hablaba de su vida en Zaragoza y el saludo a Las Todas.

MD, nos lo creemos, porque ¡no puede ser de otra manera!

Viendo esto comprenderéis porque soy todista. ¿Y tú? ¿Eres todista?

ESPAÑOLES EN EL MUNDO / ZAMBIA

 

Con el corazón en la mano… Patricia Lainez

Con el corazón en la mano… Patricia Lainez

– «Lo mejor que sacamos de aquella época fue nuestra amistad», suele decir Patricia, refiriéndose a los años de nuestra vida en los que nos conocimos. Ella era una jovencita, morena con ojos claros y una coqueta sonrisa . Recién regresada de EEUU, empezamos a coincidir saliendo con dos amigos que fueron nuestro nexo de unión, «los culpables» de una profunda amistad que dura ya casi 25 años.

Aquella fue una época alocada, divertida, con muy buenos momentos y otros no tan buenos, pero todos ellos dejan tras de si una innumerable cantidad de anécdotas de las que todavía hoy en día nos reímos un montón, aunque entonces  nos costaran alguna lágrima. En aquel momento Patricia y yo compartíamos un irrefrenable impulso de ir  contracorriente, fruto de la inmadurez de dos chiquillas que querían crecer demasiado rápido y no eran ni medianamente conscientes de como transcurría la vida a su alrededor. Eramos dos «casi niñas» en un mundo en el que no encajábamos en absoluto,… pegábamos tanto allí, como podríamos haber pegado en el Minimal a las 16:00 hrs, vestidas de domingo, buscando algo que se nos había perdido….

Patricia y yo maduramos juntas, tomamos grandes decisiones y crecimos conociéndonos hasta las entrañas. No había nada que nos pudiésemos ocultar la una a la otra, nos conocíamos «hasta el infinito y más allá». A veces no han hecho falta ni las palabras, sin contarnos nada, sabíamos todo y aun en nuestros silencios hemos sabido estar juntas sin mas pretensiones que sufrir o alegrarnos por los sentimientos de la otra

Ella no fue una Toda desde el principio, de hecho tiene otro grupo de amigas de infancia con las que también suele quedar, Chesca, Teresa, Africa, etc…Un ramillete de chicas fantásticas…. Lo que pasa es que la facilidad de trato de «Lai» (como llamo yo a Patricia) hace que la gente se encariñe con ella como si la conociese de toda la vida. En cuanto Patri empezó a quedar con Las Todas  se hizo una de nosotras, indispensable en todas nuestras citas.

Apuesta segura para la diversión, yo no conozco otra persona que le ocurran más anécdotas divertidas en su vida, que sabe transmitir con una gracia impresionante. No hay nada que no le haya pasado a «La Lainez» y que ella con una espontaneidad envidiable no haya contado en cualquier reunión haciendo las delicias de los allí presentes.

Sincera, directa, natural y espontánea, tiene una enorme capacidad de empatía. Cuando Patricia es tu amiga, sufre cuando estás sufriendo, llora cuando tu lloras y se alegra de tus triunfos y celebraciones como si fueran propios. Y cuando digo que sufre a la vez que tu, no sabéis hasta que punto es cierto.No es una persona de pensamientos pasajeros. Os aseguro que le da a las cosas, más de una vuelta… y de dos.

Hoy en día Patricia es toda una mujer, con dos hijas maravillosas Andrea y Alejandra y con una persona al lado que la quiere como ella se merece, Bruno. Sin embargo, conserva el adorable encanto de cuando era niña, esa parte de ingenuidad y naturalidad que conforme pasan los años la mayoría de nosotros desafortunadamente vamos perdiendo.

Su forma de ser , hace que tenga un montonazo de amigos en todos los ámbitos de su vida y para todos ellos Patricia tiene su corazón en la mano,…para entregarlo si  hace falta.

¡Patricia, muchas gracias por estar ahí siempre, compartiendo conmigo todos los momentos de mi vida, los buenos y malos, como una auténtica hermana!

Como siempre digo… así como no voy a ser «Todista»… ¿Y tu? ¿Eres todista?

Con el corazón en la mano Patricia Lainez

Con el corazón en la mano…Patricia Lainez

Carlota Lapetra «Dulce Carlota»

Carlota Lapetra «Dulce Carlota»

Mi amiga Carlota, cumple años mañana 16 de Noviembre y  creo que es un momento ideal para presentarla. De hecho yo creo que Carlota, está en su momento ideal. No mencionaré su edad, no es de buen gusto y ella es una persona con un gusto exquisito, sólo diré que de Las Todas (junto con Berta y Maria Dolores) es de las más pequeñas. Esto seguro que le encanta, porque siempre bromeamos con lo estupendas que estamos a nuestra edad y lo bien que lo llevamos.

Carlota apareció en nuestra pandilla, recién aterrizada desde Huesca, donde vivía antes y donde se supone (según asegura ella, su familia y los que le conocían entonces) practicaba un drive terrorífico en el Club de Tenis Osca. Yo no desconfío de su palabra, …ni muchísimo menos. Tampoco digo que mientan o exageren aquellos que lo cuentan. El caso es que Carlota se ha empeñado en no demostrar a nadie sus dotes deportivas y nunca hemos conseguido hacerle coger una raqueta de tenis, ni de paddle, … tan siquiera las palas de la playa. .. y mira que lo hemos intentado. No ha accedido ni utilizando el viejo truco de #esoesporquenosabes. Y es que la misma obstinación, amor propio y constancia que han llevado a Carlota a conseguir las metas propuestas, le sirven para mantener sus ideas claras y no cejar en su empeño.  Si Carlota decide que hace o no hace una cosa, nadie, ni nada, le hará cambiar de opinión. Ella no tiene nada que demostrar, sabe lo que quiere y su dedicación y esfuerzo hacen que todo lo que emprende sea un éxito seguro.

Por eso Carlota fue una niña rubia y mona, que en cuanto llegó al Liceo Europa con sus bailarinas de pompones, destacó en los estudios. Inteligente y estudiosa, su trayectoria en el colegio y más tarde en la Universidad fue magnífica, aun cuando su estado de salud en algún momento le jugó alguna mala pasada.

Ella siempre ha tenido su apoyo en Pepe, hoy su marido. Ese «San Pepe» que estaba allí desde el principio. A veces, cuando te preguntas sobre el comienzo de nuestra amistad, Pepe ya estaba allí. Yo creo que estaba allí antes que Las Todas. El ha aguantado estoicamente siempre nuestras alegrías, tristezas e histerias juveniles.Pepe ha portado nuestras maletas en los viajes, ha atendido nuestras consultas por aquello que, como decimos Las Todas es «casi médico», ha acogido pacientemente a todos los hombres que han desfilado por nuestro grupo (un día hablaremos de ellos) y ha sobrellevado nuestras juergas nocturnas acompañándonos a casa cuando nos hacía falta. Pepe y Carlota, tienen 2 niños, Paula, una preciosa e inteligente niña rubia que conseguirá todo lo que se proponga en la vida y Alvaro, que, para orgullo de su madre, claramente lleva en los genes la virtud para jugar al fútbol, que un día hizo famoso a su abuelo.

Yo, como buena amiga de Carlota, se que echa mucho de menos a su padre. Carlos se marchó un día de Nochebuena al cielo a cuidar de los suyos a distancia, pero muy cerquita . Desde allí, estoy segura, que muchas veces ha intervenido para que las cosas marchen bien por aquí, sólo con que Carlota dirija una mirada hacía arriba o le pida que le eche una mano en algún asunto.

Y es que, Carlota quiere, confía y está muy orgullosa de su familia. No sólo de su madre, hermanos, y sobrinos a los que quiere con locura, además mantiene una estupenda relación con tíos y primos. Sólo hace falta asomarse algún día al Tiro para poder ver a la familia Lapetra alrededor de una misma mesa, siendo el centro y punto de encuentro de los que por allí nos acercamos y  siendo también la envidia de todos los socios.

Persona clara y directa, Carlota siempre va de frente, lo que a mi personalmente me ha hecho toda la vida confiar a ojos ciegos en ella. Se que nunca va a defraudarme y que si ha de decirme algo, lo hará, aunque me duela porque, como el de las madres, su amor es gratuito y desinteresado. No existe persona más generosa. Ella es capaz de quitarse unos pantalones que te gustan para dártelos, de regalarte un cinturón que cree que te pega con un conjunto aunque no sea tu cumpleaños , de invitarte a su casa a comer, a cenar, a estar, puede pagar la ronda de copas porque yo lo valgo o puede sorprenderte con un regalo para tu bebe simplemente porque se ha enamorado de él en un escaparate y ha pensado que tu niño estaría precioso. No estoy diciendo que Carlota sea rica (a lo mejor lo es, no lo se), no es un tema de dinero es un tema de forma de ser. Ella se da, se entrega totalmente. No hace falta el dinero para ser generoso, siempre se está ofreciendo para echar mano en lo que puede,… -«¿Quieres dejarme a los niños?, ¿Te dejo algo para la fiesta?, ¿Por que no voy a ayudarte y así acabas antes?, Escucha que ya me acerco yo y lo hago por ti,…»-

Por eso mañana 16 cumpleaños de Carlota, desde aquí quiero aprovechar para felicitarnos a todos los que tenemos la suerte de tenerla como amiga!!!

A ti, Carlota ya te daré un beso enorme en persona. Siento no haber aprovechado este post para hablar de «lo dulce que eres», pero cariño por mucho que te empeñes, lo de la dulzura no es lo tuyo. Si es por mi, no debes preocuparte, prefiero tu estilo directo 😉 No lo cambies nunca

Yo Todista… y tu?