por Luijordana | Ene 15, 2014 | Lugares con mucho arte, Viajes
El municipio de San Lorenzo del Escorial se encuentra ubicado en la Sierra de Guadarrama, a unos 50 kms. De Madrid, desde donde se puede llegar gracias a la red de Cercanías (Línea C-8). Una vez en San Lorenzo, se pueden realizar una gran cantidad de excursiones, ya que tiene un patrimonio arquitectónico exclusivo y un gran entorno natural.
Felipe II en 1561, coincidiendo con el traslado de la capital del reino a Madrid, ordenó construir el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, como agradecimiento a los favores recibidos por Dios, para perpetuar la memoria de la Familia Real y para fundar un Panteón dinástico.
La fundación del monasterio Felipe II se la encarga a los monjes Jerónimos.
Las obras las comenzó Juan Bautista de Toledo (1563) y fueron terminadas por Juan de Herrera (1584), quien dejo impronta de su estilo conocido como “herreriano” en el que destaca el uso de la línea frente a los elementos decorativos.
En su interior se encuentran los Palacios, el Patio de Reyes, la Sala de Batallas, La Sacrístia, la Basílica, el Coro, los Panteones de Los Infantes, los Panteones Reales, la Biblioteca y las Salas Capitulares. También se puede visitar la Pinacoteca con obras del Bosco, Durero, Zurbarán y Ribera y el Museo de Arquitectura.
El monasterio cuenta con 16 patios,88 fuentes, 13 oratorios, 15 claustros, 86 escaleras, 9 torres, 1.200 puertas y 2.673 ventanas.
En el año 1.931 el Monasterio fue declarado Monumento Histórico Artístico.
por Luijordana | Ene 15, 2014 | Curiosidades, Viajes

Acueducto de Segovia
El acueducto de Segovia, es la obra más importante civil y mejor conservada de su época.
No sabemos datarla muy bien, porque falta la inscripción que debía aparecer en lo alto de la edificación, pero los expertos creen que su construcción tuvo lugar en la segunda mitad del siglo I o principios del Siglo II.
Para los segovianos es tan importante el acueducto que incluso aparece en su escudo.
Todos ellos conocen su historia y como no, la leyenda que la acompaña.
Se dice que en aquella época la gente de la ciudad debía ir a buscar agua hasta el rio y cargarla hasta sus casas varias veces al día. Una muchacha que trabajaba de criada, en uno de los viajes de vuelta a casa de su amo, totalmente exhausta de portar el cántaro del agua, suspiró de esta manera:
-“Daría lo que fuera, porque el agua llegara sola a casa de mi señor”
Por detrás se oyó una voz. Esta voz provenía de un extraño personaje en el que ella no había reparado,
-“¿Es cierto eso? ¿Darías cualquier cosa?”
Así entablaron conversación, la muchacha afirmaba que aunque diera cualquier cosa como era pobre y no poseía nada, no podría ver su sueño convertido en realidad. El extravagante hombrecillo la convenció de que lo más valioso que tenía era su alma y que si el conseguía que el agua llegase sola a la ciudad antes del amanecer querría quedarse con ella.
Como la muchacha pensó que su alma no le servía para gran cosa aceptó el trato.
Por la noche, una fuerte tormenta la despertó, no así al resto de sus vecinos. Toda la ciudad parecía dormida como por encantamiento. Al salir a la calle para ver lo que ocurría pudo ver al señor que había conocido por la tarde, que envuelto en llamas, iba volando de un lugar a otro portando enormes bloques de piedra y levantando a gran velocidad lo que es hoy el acueducto.
Al comprender la muchacha que este hombre era ni más ni menos, que el diablo y darse cuenta de su atroz equivocación, salió despedida hacia su casa. Al llegar allí, encendió una vela y corrió hacía el gallinero. El gallo al ver luz, pensó que había amanecido y comenzó a cantar
EL diablo al que sólo le quedaba una piedra para terminar la edificación, pensó que había vencido su plazo y huyó de allí sin el alma de la muchacha y dejando tras de sí la construcción que hoy conocemos.
También se dice que la muchacha arrepentida se confesó y que el sacerdote al comprender que se había producido un milagro colocó una imagen de la Virgen y de San Esteban en el hueco donde debía estar la última piedra.
Muchos de ellos conoceréis esta historia, pero me ha apetecido compartirla con los que no la conocéis, ya que la recordé el otro día a raíz de una conversación que tuve con una amiga. Espero os haya gustado
por Luijordana | Ene 15, 2014 | Destinos, Lugares con mucho arte, Viajes

San Lorenzo del Escorial
Se ubica en un entorno natural privilegiado con una posición estratégica que conecta fácilmente con otras ciudades como Madrid, Avila, Segovia, Toledo, etc…
Es una ciudad de gran riqueza patrimonial con impresionantes edificios arquitectónicos que fueron proyectados en su mayoría por Juan de Herrera, Juan Esteban y Juan de Villanueva y construidos por grandes arquitectos que han hecho de San Lorenzo del Escorial una ciudad que convive entre lo tradicional y la modernidad.
La expansión de esta localidad tiene lugar en 1767 con la promulgación del Cédula Real que contiene el Reglamento para la fábrica de casas. De esta época son edificios muy interesantes.
Más tarde, a mediados del S. XIX desde el ayuntamiento se promueve un plan para embellecer la ciudad y San Lorenzo se convierte en un centro de veraneo de clases altas.
El trazado de la población es de Juan Esteban que sigue la forma octogonal como el Monasterio y que se adapta a la topografía de la zona. Juan Esteban es el autor también de la Real Ballestería, la Casa de los Perros, el Hospital de San Carlos, la Casa de Felipe Diaz Bamonte y las Cocheras de Su Majestad.
Juan de Villanueva proyectó otros importantes edificios como la Casa del Cónsul, el Palacio del Marqués de Campo Villar o la Casita del Infante que destaca por sus hermosos jardines y salones.
En nuestra visita, no debemos olvidar el Coliseo Carlos III y la Casa de las Familias de los Infantes.
San Lorenzo de El Escorial es una ciudad para disfrutar paseando por calles y plazas, compartiendo el carácter amable de su gente y degustando su rica oferta gastronómica.
por Luijordana | Ene 15, 2014 | Destinos, Lugares con mucho arte, Viajes
Cuando viajamos a Roma, es tanto lo que hay que ver, que realmente no sabría poder indicaros por donde podríais empezar.
Roma, como casi todas las grandes capitales, cambia de aspecto e influye en nuestras
sensaciones, según la parte del día en que se visite o la luz que invade el espacio según el periodo del año en el que estemos allí.
Para centrarnos y empezar por algo yo os recomendaría una visión de la Roma Barroca del Siglo XVII. Es Roma que bajo el reinado del Papa Sixto V, se lleno de fuentes, calles amplias, obeliscos, plazas e iglesias y cuyo principal artífice fue Bernini
Para ver esta Roma triunfante por los papas, sólo es necesario subir al caer la tarde hasta el Mirador de Trinità ai Monti y dejar que la luz del atardecer nos muestre en el horizonte la infinidad de cúpulas y torres que despuntan sobre los tejados de la ciudad (La Cúpula de San Carlo al Corso, la de San Pedro, Sant´Andrea della Valle, Santa Agnese in Agone, San Carlo ai Catinari…).
Esta es la ciudad que por segunda vez renació de sus cenizas cuando las tropas protestantes del emperador arrasaron en 1527, la ciudad y sus iglesias y conventos. Aunque anteriormente Julio II había llenado Roma de belleza en manos de Rafael y Miguel Ángel para 1528, la ciudad ahora estaba arruinada.
Fue Sixto V, quien 50 años más tarde le devolvió a Roma el esplendor que había alcanzado en su época imperial. Quería cambiar el aspecto de la ciudad con lo que construyó fuentes, restauró acueductos, abrió nuevas, rectas y amplias calles y levantó obeliscos egipcios trasladados de sus antiguos emplazamientos.
Todo esto estaba pensado para facilitar el tráfico de los peregrinos, que cada vez acudían en más número a la ciudad para visitar las siete grandes basílicas de la cristiandad.
Esta Roma, la concebía Sixto como una Roma simbólica y sagrada, pero también funcional y práctica. Del mismo modo en la multitud de iglesias y conventos edificados al calor del nuevo fervor propiciado por la contrarreforma, la actitud que más primaba era la de solventar las cuestiones prácticas derivadas de la gran afluencia de peregrinos.
A finales del Siglo XVI el arte en Roma había comenzado a cambiar. Para entonces Bernini, era un joven escultor con una vitalidad recién despertada que pondría al servicio del arte religioso y de Urbano VIII.
Fue a partir del reinado de este papa, que le encargó todos sus proyectos más importantes, y del reinado de los sucesivos papas, cuando Bernini alcanzó una posición hegemónica primero como escultor y luego como arquitecto, y fue el artífice de la “Roma Triunfante” que hoy conocemos. Solo Inocencio X tuvo predilección por Borromini (verdadero rival de Bernini).
Quizás no hay mejor ejemplo del impacto que pretendía provocar esa nueva Roma, que el Baldaquino de la Catedral de San Pedro que se aparta por completo de los cánones de la arquitectura tradicional para mostrar un modelo mucho más teatral. Su forma de palio procesional con unas medidas descomunales, deformado como por el viento, por otro lado imposible de producirse en un espacio cerrado como la basílica, pero que a la vez hace el efecto de que agita los adornos de tela que lo rematan. Como si este viento fuese capaz de mover el sólido bronce.
Bernini fue uno de los mejores escenógrafos de su tiempo y así lo muestra aplicando al arte elementos teatrales como se puede ver en el interior de la Basílica de San Pedro, la Plaza de San Pedro, las fuentes que adornaron la ciudad y la procesión celestial que porta símbolos y se puede observar en los pretiles del puente de Sant’ Angelo.

por Luijordana | Ene 15, 2014 | Destinos, Lugares con mucho arte, Viajes

Metropol Parasol
¿Hace algún tiempo que no viajas a Sevilla?
Si es así no puedes dejar de visitar el Espacio Metropol Parasol, conocido también por las Setas de la Encarnación debido a su forma fúngica y a su ubicación en la Plaza del mismo nombre.
Su inauguración tuvo lugar el 27 Marzo de 2011, por elentonces alcalde de la ciudad Alfonso Sánchez Monteseirín, aunque las obras habían comenzado ya para 2005, con un presupuesto bastante menor. Después de superar algunas dificultades en el transcurso de los años, así como de enfrentarse a fuertes polémicas, parece que a partir del 2010, las obras tomaron su curso definitivo, hasta la puesta en marcha en 2011.
El proyecto fue diseñado por el arquitecto alemán Jürgen Mayer, elegido por un jurado de entre 65 proyectos presentados a concurso y fue construido por Sacyr.
El controvertido diseño está inspirado en las bóvedas de la Catedral de Sevilla y en los ficus de la cercana Plaza del Cristo de Burgos.
En la parte subterránea de este espacio se ubica el Museo Antiquarium, en el cual se pueden encontrar los restos arqueológicos de los periodos romanos y andalusí rescatados de una excavación arqueológica, años antes, en el solar de la antigua plaza. La planta calle alberga el Mercado de Abastos y una zona comercial. A 5 metros se sitúa la plaza Mayor concebida para ser escenario de actividades de ocio y cultura y justo sobre ella la gran estructura formada por 6 parasoles. Estos parasoles tienen forma de setas de grandes dimensiones, entre dos de las cuales existe un espacio de madera a una altura de 21 metros, donde se cuenta con una zona acondicionada para la restauración. En total son 4 niveles distintos que enlazan entre si.
Además existe una pasarela que se inicia en la cota de 21 metros y cuyo fin alcanza el punto más alto en un mirador, a unos 28 metros aproximadamente.
La obra está construida con madera microlaminada de pino finés recubierta de poliuretano.
Se trata de un edificio multifuncional, que es un referente por su diseño y construcción a nivel internacional.
El horario de visitas a la pasarela y mirador:
Mañanas: de 10.00 a 14.00 hrs
Tardes: De 18.00 a 23.00 hrs
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